Maryrios

¡¡Otoño vivo!!

Se acerca otoño,

cae paulatinamente la memoria.

Es hora de escribir

aunque el frío entuma el cuerpo

y las palabras susurren hacia dentro.

Aunque la mirada

diluya el color del cielo

y las manos se aferren a la rigidez de los años.

 

En otoño

es hora de vivir con los cinco sentidos

y hacer que el tiempo se lleve los miedos,

antes de que llueva soledad

y la pasión erosione el cuerpo.

 

En otoño

hay que morder poco a poco los muchos recuerdos

y calentar con palabras el alma.

Hay que arrancarle sonrisas a la alborada

para no morir lentamente.

Es hora de provocar la vida

antes de que caduque la poesía 

y el amor se convierta en olvido.

En otoño

no hay excusas

es hora de jugar con las hojas

para vestirnos color ocre.