Carlos Brid

CORTEZA Y SAVIA

Solo quiso que la  luz  llene sus ojos

y despierte de nuevo el cantico

para dejar de ser ventana sin vistas

ni alucinación que mira y no ve el color.

Volver a la mansedumbre compartida

y en la memoria incierta de los dichos,

cerrar la  amarga farmacia de espejismos

  y abrir la botica de espejos  y amuletos

y cuando por encima de las copas

vuelvan el negro migratorio ruidoso,

este vestido de otoño y de hallazgo

para que por sobre las hojas cobrizas

que aún se sostienen en el ramaje frio

la encuentre el que hizo promesa de sangre

para ser juntos corteza y savia en el camino.

Carlos Brid

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