Giamalyn

ARTE POÉTICA. "Si no lo hago, dejo de ser".

Escribo porque es mentira que las palabras son marionetas del viento.

Porque toda letra que nace se la pone de sombrero algún corazón.

Escribo porque la pura intensión nunca ha parido ni un verso.

Porque lo que no se plasma, simplemente no existió.

 

Escribo porque mientras muchos no lo hagan, yo tengo más para escribir.

Porque es medicina que cura la amnesia.

Escribo porque es el camino hacia la libertad que hace feliz.

Porque las lágrimas saben mejor que la propia saliva.

 

Escribo porque es la única forma de desnudarme completa y a la vez tener puesta ropa íntima.

Porque escribo tanto que a veces pienso que ese es mi verdadero nombre.

Escribo porque es la única música que casi nunca se me desafina.

Porque esa forma que tienen los continentes se la dieron los escritores.

 

Escribo porque el pentagrama de la vida no soporta la neutralidad.

Porque el oído del gran tenor envidia las cuerdas vocales de mis dedos.

Escribo porque cuando leo me doy cuenta de que todo puede mejorar.

Porque las palabras nunca han sido plebeyas en el mundo.

 

Escribo porque el solo hecho de nacer me hizo escritora de mi vida.

Porque la canción es el común denominador de todos.

Escribo porque cuando lo hago me piden que baje la voz desde otro planeta.

Porque es la pose que le queda más sensual a mis manos.

 

Escribo porque de no hacerlo, mejor hubiese quedado analfabeta.

Porque el que escribe es poderoso, inmortal y omnipresente.

Escribo porque desarma mis excusas para no dejarle un mapa a los que vengan.

Porque escribo lo que predigo, igual que lo que sucede.

 

Escribo no porque no me queda de otra, sino porque a lo otro no le queda más que aguantarla.

Para crear el trampolín a la aventura del buen samaritano.

Escribo porque la palabra no escrita es un cuerpo sin alma.

Porque al ser la dueña de mi lírica, le pertenezco.

 

Escribo por la culpable musa que nadie puede llevar a corte.

Porque es la cómplice dispuesta a alcahuetear cada cuento.

Escribo porque es cadena inquebrantable en contra de repetir errores.

Porque es la fotografía vista perfecta de cerca y de lejos.

 

Escribo porque es el beso más desenfrenado que al papel le apasiona sentir.

Porque es el mensaje subliminal cuando el testamento habla de herencia.

Escribo porque no se vale que sólo la vida pase por mí.

Porque yo también decidí pasar por la vida…  

© Giannina Amalyn Montoya. Todos los derechos reservados.