nellycastell

Acostada y la almohada

 

 

 

 

Acostada sobre mi cama

siento tremendas ganas

de que tú estés cerca de mi

o es que acaso no me ves

cuando tú estás,

que boca abajo

no puedo ponerme

enseguida me imagino

que estás y sobre ti

quiero ya verme.

Es que la mente pulula

a mil revoluciones

por segundos

y no puedo controlar mis emociones

sin que yo sea de otro mundo.

La almohada es tu rival

y es lo que más rápido

suelo alcanzar.

Una de las puntas

la enrosco fuertemente,

pero al final me doy cuenta

que es un engaño,

que no lo cree la mente.

No obstante con ella,

logré obtener un orgasmo

tan delicado,

casi imperceptible

que se me escapó,

se me pareció

a una estrella y su correr.

Como se escapa el hombre invisible

que a veces quisiera

con él hacer el amor

y que tan rápido no se fuera.