Alejandro O. de Leon Soto

+ + + ESPUMA DE RABIA Y CONMOCIÓN + + +

¡ Y te asomaste!

descarnada, dientes blancos,

sonriendo;

¡No le diste tiempo, se acabó!

cortaste la ilusión que la familia

aún guardaba, pensando sin pensar,

caminando sin moverse y esperando

el milagro.

¡Eres cruel!...dolorosamente cruel,

tu sociedad sigue impune con esa

maldita peste;

¿cuando lograrán

por fin desterrar el cáncer?

¡y te la llevaste!

Si muerte, te la llevaste cuando la

familia creía que estaba recuperándose.

Llegó el sábado por la noche mi compañera

de vida -después de estar con ella-

y el lunes de madrugada la noticia de su

partida al ETERNO ORIENTE.

Si, ¡si muerte!, te la llevaste y nos dejaste

un hondo pesar, -pasará, sabemos que pasará-

pero mientras tanto, hundiste en la desolación

a un hombre que por azares del destino

dependía totalmente de ella, su enfermedad

no le permite movilidad personal;

¡Ella está descansando y gozando de las

delicias del paraíso!

Descansa en paz cuñada y despéjanos el camino

que todos tendremos que recorrer.

¡Hasta la vista!

Y tú, tú cáncer ¡MALDITO SEAS!

 

 

 

Por: Alejandro O. de León Soto

Tijuana, BCN. MÉXICO, Feb.1/16