angelab

"¡Detenidas!"

Quédense quietas, serenas, tranquilas: reposen.

No marquen.

No disquen.

No escriban.

No copien.

Callen su número, su nombre.

Sean mudas, de piedra, insensibles.

Guarden celosas el impulso nostálgico.

 

¡Ay, manos mías,

que tantas caricias le dieron!

¡Ay, manos mías,

que cada tramo en su piel recorrieron!

¡Ay, manos mías,

marchitas, yertas, heladas.

¡Ay, manos mías,

queden así: detenidas!