Evandro Valladares

Fantasía

Fantasía

 

Tu boca es el ingreso  al Paraíso

la sonrisa invita,  ¿la  llave? un beso.

Muy pronto se hace presente el hechizo

de percibirme entre tu cuerpo preso.

 

Y mi aliento, céfiro vagabundo

azoló los manjares de tu pecho

y en una fruición y un afán fecundo

mi boca su hambre dio por satisfecho.

 

Pronto busqué los frondosos jardines

donde crece la fruta del amor

y acomodándola en albos cojines

disfruté  su inigualable sabor.

 

Fue una sublime noche de embelesos

con la más viva y  ardiente pasión.

De música e incienso, vino y quesos,

tú, oyendo mi lira, y yo, tu canción.