Juan Andrés Vivas Ordóñez

Como el viento dejo de soplar, tu fragancia dejó de volar.

 

Como el viento dejó de soplar, tu fragancia dejó de volar,

Ahora no solo tu recuerdo me asecha, porque tú estás aquí

Porque el pasado no perdona ni al que ama ni al amado

Porque tus manos a las mías su calor nunca han olvidado.

 

La soledad se ha  marchado tras el desdeñado rastro del viento

Su presencia en mis vacíos no era más que una simple ironía

Inició una senda  sin retorno, dio un suspiro sin aliento

Un canje entre amores imposibles para acabar con mi agonía.