Araceli Vellber

. Un día cualquiera.

 

Lo malo no es el día a día,

es el después de los días,

ese que te deja la cara dormida,

la mirada perdida

y compruebas que los sueños eran mentira.

Lo malo aún está por llegar,

no amanece temprano

amanece cuando los besos se quedan sin labios

y yo despierto contemplando la cama vacía

como si fuera un universo en blanco.

Quería mover mis manos

y mover mis dedos al compas de tus sueños,

pero es tan difícil, por el momento paseo solo,

con los semáforos siempre en rojo,

las aceras arañándome mi alma

y las calles me recuerdan tus curvas cuando te levantabas

y los reflejos de los escaparates me recuerdan a ti

y eres la conductora de todos los coches que circulan.

 Lo malo no es el día a día,

es que no existan más días.