rosamaritza

NOTAS DE VIDAS (la vecindad vive y deja vivir, X)

 

Es la peor tormenta que en mucho tiempo se habìa visto en todo el pueblo el agua corrìa como un rìo por doquier rayos y centellas alumbraban entre la oscuridad y una que otra rama se desprendìan de los àrboles volando parecìan almas en penas.

-Manolo te lo dije aquì estamos empapados hasta el cogote y sin una vela que nos pueda alumbrar en esta feroz tormenta -sigue cavando y deja de hablar Manuel -le has visto la cara a Pepe ese esta mas asustado que nosotros -esto no es de risas amigos yo solo quiero terminar antes de pescar una pulmonìa ya tengo ampollas en las manos y en este hueco cabemos los tres solo falta que aparezca la sayona y nos entierre mas bìen -¡callate Pepe ni la nombres o puede hacer su apariciòn! -pues yo no le temo porque lo que es igual no es trampa -hablen menos y caven mas o nos las veremos feas. -Entre tanto en  las escaleras y pasillos de la vecindad se escuchaban rodar cadenas y entre murmullos se parecìa escuchar  a lo lejos una voz que decìa un nombre -¡Anita, Anita, deja los muertos tranquilos! -pues a mi no me asustan ya veràn quien soy yo -Anita se puso la bata blanca abriò la puerta y corrìo por los pasillos escaleras abajo al llegar a la fuente la tormenta no le permitìa ver nada y empezò a gritar -¡fuera espantos aquì no hay lugar para ustedes! -corrìa de un lado al otro y desidiò ir a la ceìba gritando los nombres de Manuel, Manolo y Pepe -estos al ver la figura de una mujer con bata blanca que gritaba sus nombres emprendieron la carrera de su vida dicen las malas lenguas que todavìan estàn corriendo como alma que lleva el diablo. -Despuès de la tormenta a la mañana siguiente la vecindad es clara y fresca Jacinta observa todo en silencio desde su balcòn y empieza a llamar a sus vecinas -Jacìnta mujer te vas a quedar muda un dìa de estos de tanto gritar -¿Romelìa escuchaste anoche los espantos? -si ,y eso pasa por estar molestando a los muertos aquì esta Pepe pesco un resfriado que no se puede levantar de la cama llamarè al doctor a ver que le receta -chicas la tormenta arrasò con todo vengo del pueblo y se inundaròn las calles volaron las ramas mas de un àrbol caìdo y los anunciòn publicitarios ni se digan -Otìlia mujer ¿donde te habìas metido desde ayer no sabìamos de ti? -pues fuì a visitar a unas amistades y el vendaval no me dejo regresar -¿y el asunto del entierro en que resulto al final? -pues dicen que los hombres se asustaròn cuando escucharòn los gritos de una mujer llamandoles por sus nombres -pero si era yo mujer tuve que salir a buscarles y sin querer les asuste (risas) corrieron por muchas horas alejandose de la vecindad yregresaròn cuando todo aclaro -¿y tu que hacìas a esas horas fuera de tu apartamento? -pues nada escuche que alguien me nombro en los pasillos y salì a ver quien era y al ver que no habìa nadie decidì salir en busca de Manuel, Manolo y Pepe y ya saben el resto del cuento (risas) -y las morocotas chica -que morocotas ni que nada mejor dejar tranquila la ceìba suficiente con la sombra que nos da ¡sin cobrar na! -hola vecinas me pareciò escuchar que alguien està resfriado aquì esta Simòn también brinda servicio a domicilio y eso si que les va a costar (risas)...

 

y la vida continua...

 

 

 

 

y la vida continua...