Alejandro

Golpe de lucidez

En la noche iba buscando

consuelos de papel de cigarro,

vasos sin fondo, amargos

momentos de inconciencia regalados.


Sumando anécdotas al fracaso

y mentiras a la verdad,

buscando labios de alquiler

miradas sintéticas y pasarlo "bien".


Jugando a matador de penas

vi en la noche la verdad,

mas la vi pasar de largo

y no la quise saludar.


Subasté mi Talón de Aquiles,

regalé sin pensarlo el corazón,

mendigué y rogué por descontrol,

comencé a cantar una canción:


*"Y no volveré a sentirme extraño

aunque no me llegue a conocer

ya no volveré a quererte tanto

ya no volveré a dejarte de querer.


Dejé de volar, me hundí en el barro

y entre tanto barro me encontré

algo de calor, sin tus abrazos,

ahora sé que nunca volveré."*


Y vino la luz acusadora

y un golpe de lucidez a la razón

y vino la lluvia de la vida

y el destino golpeó la cabeza en la pared.