GuillermoArevalo

sonrisa

He aquí tu sonrisa,
Dibujada por mano de Dios,
Esculpida por Ángeles,
Admirada por los arcángeles,
Una sonrisa llena de querubines.

He aquí esa curva,
Que descansa su columna sobre tus labios,
Se apoya del bello rostro que tienes,
Y se sostiene de esos camanances,
Camanances que hacen juego con tus ojos cafés.

He aquí tu sonrisa,
Curva perfecta, virus mortal,
Que envenenas la vista de los que te cortejan,
Que no tienes a nadie que tenga,
Ese promiscuo don de cotejar tu belleza.

He aquí la sonrisa tuya,
Que no finge alegría,
Que no posee caries de hipocresía,
Que es más natural que sonreír,
Tu sonrisa amada mía.

He aquí la sonrisa,
Esa que contagia sonrisas,
Que se desvanece entre risas,
Mientras me tomó un café,
La sonrisa tuya,
Es con la que sonríe Dios.