aby1982

Cerrar los ojos

Cerrar los ojos

y perderme en mis adentros,

viajar por mi alma encapotada,

sobrevolar entre los sueños perdidos

aterrizar en la isla de la esperanza.

 

Explorar la selva del inconsciente,

escuchar a las aves que trinan

con el tono de voces conocidas,

caminar por los senderos andados.

 

Oler y aspirar los aromas de la felicidad,

que saben dulces y reposados…

y dejan en mi boca su esencia

que me transporta en el tiempo.

 

Sentir la vida,

de mi corazón volcán

que se mantiene en ebullición,

con su lava inquieta y ardiente

aguardando la explosión,

esperando el temblor

el momento de la erupción.

El instante en que recubrirá

todo su alrededor de calor

de furia, de fuego,

de naturaleza libre y salvaje.

 

Llegar hasta el ojo de agua

donde yace una noria oxidada

que dejó de funcionar

cuando me negué a regar

con lagrimas mi rostro

y dejar en evidencia

el dolor, la amargura

el coraje y frustración.

 

Contemplar el suelo seco

cubierto de humus,

desprovisto de agua

pero no muerto,

porque aun posee indicios de vida.

Dormir en la hamaca

de los brazos amados.

Arrullarme con el viento

cargado de brisa salada,

que juega con mi cabello

y hace chocar en mi rostro

diminutas arenas,

costras de cicatrices

que se van desprendiendo a pedazos

porque las heridas han sanado.

 

Beber, beber agua hasta saciar la sed,

hasta acabar con lo reseco de los labios,

el sabor amargo de la boca y el aliento a muerto.

 

Sentir la frescura de la vida, los poros abiertos,

abrir los brazos y extenderlos al cielo,

ver por un instante al sol de frente

y con los parpados cerrados

contemplar destellos de colores.

 

Viajar… con tan solo cerrar los ojos.