Hisopo

Viejo árbol solitario

Un desierto verde me rodea

inmovil me encuentro en soledad

Antaño la vida encendía fuegos a mi alrededor

Hoy solo el césped crece en este lugar

la última huella la borro la lluvia

hace miles de abriles

 

Recuerdo sus veneraciones

sus ropas, sus cambiantes caras

Poblado que solía estar aquí

con el mercado frente a mí

Mi sudor, su miel

y mis lágrimas, sus postres

 

Los siglos pasan lento ahora

Cada primavera los alados me visitan

consolando mi pesar nostalgico

Cada otoño el cielo me desnuda

renovando mi piel cúan serpiente

 

Cada invierno el viento me golpea

mas mis piernas en la tierra hundidas

seguirán hasta el final

Cada verano se acerca una manada vacuna

a tomar sombra bajo mi cintura

Un ternero nace y yo soy su cuna

 

Nunca, sin embargo, olvidaré aquél día

los bárbaros llegaron con su oscura magía

de plomo y fuego

Mis compañeros de vida

en antropopiedras se convertían

 

el vino más rojo que jamás vi

de su piel se escapaba

Luego el fuego y el tiempo

destrozaron todo rastro de alegría

Ay pueblito mío que bajo tierra te encuentras

En mi memoria de árbol siempre estaras.