nellycastell

Te espero hombre

 

 

 

Vienes cansado, trotador del tiempo

este que no miente y te pones lentes

y espejuelos oscuros para detener esa

luz que molesta a tu alma. Te pones

antorchas de fuegos sobre tu cabellera

de plata. Cómo orientar tus manos

que están buscando el norte cuando

yo vencida y sin refugio que no sea

tu olvido, miro al sur, tratando de no

hallar las lunas de enero, aquellas que

sin pensar mucho, del alma se fueron.

Trotando llegas cada cierto tiempo,

aquí, donde siempre te espero con los

anhelos y con los brazos bien abiertos.