Milian Olt

Discurrir

 

Me preguntan para quién

escribo tantas canciones

empapadas de emociones.

Seguro no para mi.

Me alcanza quedarme asi;

me abrigo en mis ilusiones.

 

Con un silencio ya estoy

contento con lo que escucho.

Ya ves: no preciso mucho.

Con nada se llena mi alma.

Busco el cielo, el sol, la calma;

y contra el viento no lucho.

 

Porque el viento nada es,

solo es aire en movimiento;

y es mejor no hacer intentos

de frenar su discurrir.

Si a algún lado quiero ir

me lleva su vuelo lento.

 

Mis canciones son, entonces,

las velas de un barco izadas

navegando hacia la nada.

Barriletes de este niño,

remontados con cariño

en una noche estrellada.

 

Que me lleven mis canciones

por un mar de melodías.

Que un cielo de fantasías

me reciba entre sus brazos.

Mi destino es ese abrazo

que hoy añora el alma mía.