Lucy Quaglia

Pavadas de Año Nuevo

Los esquíes de nuestra casa

Están en la pared de entrada

Y los tiempos que pasamos

Se van volando en la nada

Mientras la nieve golpea

Afuera de las ventanas.

 

Son cosas entretenidas

De muchos años de vida

Que subieron y bajaron

Colinas entumecidas

Por cientos y miles

De pueblos lejanos

En lenguas extrañas.

 

Caminos sin pausa

Con vientos sin nubes

Que cortan la cara

Debajo del tiempo

De verme parada

Entre los escombros,

Los pinos, las casas,

Los hoteles lindos

Y un río que pasa.

 

Cada tanto, en el camino,

Me voy dejando una huella

De flores blancas de tiempo,

Castillos con banderolas,

Esquíes que van volando,

En la montaña con alas

 

Que me recuerdan amigos

Que se fueron a la espera

De una canción de vagancia.

Y el hielo que es duro

Nunca me perdona nada

Derritiendo mi paciencia

 

Que es de pluma

Y de ignorancia.

Cada tanto, sin pensarlo

No escribo más que pavadas

Y sin querer ofenderlos

Los recuerdo en estas notas

 

Que escribo sin decir nada,

Y me acuerdo de las cartas,

De los chistes, las canciones,

Conversaciones que pasan

En las cosas del camino

Que nos juntan y separan.

 

Se hace liviana la prosa

Cuando escribís sin la meta

De algún deber de objetivos

Que te esperan sn piedad

En la mesa primorosa

De la computadora ociosa,

 

Llena de puntos y comas,

Sin eñes y sin acentos,

Tan negra y tan dolorosa.

Escapismos que le dicen

Los sabios ejecutivos

De las finanzas odiosas.