Jesus Alejandro Reina

Una noche y las estrellas de tu rostro

¿Eran las legiones de lirios?

O  todo su cielo y ungidas estrellas

las que llenaban de vida  mi tiempo,

sabiéndose dueña de una eterna noche.

 

Son sus rosas  en mi alma,

los versos que nunca secan

el maná de sueños;

que de su melodía inspira mi esperanza.

 

es  la infinidad  de su nevada estirpe

la de un tulipán vuelto sol

cuando en el inicio de la vida 

su nombre fue creado en azucenas.

Entre las diademas opacas recelosas

A la epifanía muy hermosa  que existió.

 

Y el mar endulzó, cantando el arrullo

en un vaivén, caricia, de su mano mi mundo

y fue la duna, la silueta de su cuerpo en la arena

Que el cielo de noche trae su rostro.