Antonio Caro

Eclipse

El ocaso llega lentamente,

todo se tiñe de rojo,

las mareas cambian de rumbo,

para refrescar tu piel.

 

El cielo se oscurece ante tu timidez

y te oculta tras su piel,

evita que te vean en tu desnudez

 

Eclipsas mi vista ves mi eclipse,

desde ahí sentada miras extasiada

como ardo por dentro,

y mi fiel reflejo en el espejo

cristalino de sus aguas encuentro.

 

Lentamente se me apaga el fuego

que me quema se evapora en el tiempo,

vuelvo a ser yo,

la que mueve mareas,

la que transforma mentes enamoradas,

la que es cantada en las noches estrelladas,

alrededor de las hogueras.