Alejandro Vs

Centellas del olvido

Pétalos indolentes ondean al viento

protagonizan el espectáculo

triste, silente

ante los faros displicentes,

resignados,

por la falacia de la inmortalidad del amor.

 

Los escoldos de lo vívido

no son más que miseria,

entre el ocaso y el alba

hay más que recuerdos,

tal vez, sueños y esperanzas.

 

Remembranzas gorjean

en la prisión solitaria,

aquejando, serenas,

minutos de resurrección.

 

Nimias gotas de rocío

acarician su inefable trayecto,

morigeran las risas,

previas al incontenible llanto.

 

La mirada acabada

busca el inasible horizonte,

la templanza, el amor, la pasión,

un próspero advenimiento...

Señala la partida,

con misógina razón,

de sus besos, su rostro, su alma.