eledendo

Entrar al corazón

 

 

 

 

… ahora, en este justo instante en que todo es sosiego y el silencio fulge y canta,

¿ podré acercarme a visitar el pecho y escrutar la sangre y su memoria, sus templos,

los registros de Verdad,

la luz ?

… ah ser mío, apiádate antes y compadécete de tu propio corazón,

es mortal, contigo viene de muy lejos y está cansado;

bien sabes que lo abruma el alma y asume la tristeza con plena rendición y al son de lo perdido;

… por tanto, cual ciudad de fuego y agua, ardiendo y apagándose,

piso mi umbral de dios y hombre, mis lumbres y ríos, mis aceras de aire,

la infinitud que intuyo y que presiento,

la textura del ser, la eternidad,

quienes somos,

quien soy;

… del otro lado de la puerta, mis compañeros me esperan con siemprevivas, crisantemos y palmas.

 

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