Beatriz Blanca

QUERIDA NEGRITA

Hasta que el impacto de ese día, no se borre;

no saldrán los sueños escondidos por el duelo,

y caerán del corazón lágrimas, cual escombros sombríos.

Pero, seguirás entrelazando poesía por los cielos,

donde quiero llegar para decirte que el sol va

acariciando nuevamente las cumbres y besando

las doradas arenas, mientras sonriente le dice al viento

que no sople fuerte, pues, el amor no muere, solo se tomó un descanso.

Reposarás un tiempo, hasta que recordemos que

tenemos estas manos para ofrecerlas al amigo;

al hermano; al necesitado.

Y olvidemos el tintero de los afanes inhumanos,

para rescatar el árbol de nuestros paisajes,

con el verde de los campos entre el dorado de las

auroras y el plateado de las noches, donde volveremos

a encontrarnos.