J Picado

Esos labios sin dueño

Y alguna vez probé sus labios

Esos que se sentían tan míos aun sabiendo que no le pertenecen a nadie

Y ella supo que me tenía, supo que podía hacer conmigo lo que quería

Fue injusto quedar tan vulnerable ante tal misticismo, ser parte de algo tan fugaz

 

Y ella se fue, dejándome todo esto… todo este poco de nada

Los deseos y sueños, esta hambre carnal de querer tenerla en mis brazos

De poder jugar con mis dedos en su piel color canela,

De ser la tinta invisible en las caricias que nunca podría borrar de su mente

 

Ella se fue, sabiendo lo que dejaba… un desvelo de mayo, una luna eterna en un instante

Se fue con su sonrisa intrépida de trotamundos, buscando un lugar nuevo

Con ese afán de encontrar la victima post mortem de este cadáver en vida que soy

Caminó despacio haciendo un reclamo, del porque mi sufrir no fue evidenciado

 

Y es que esta carcasa ya no muestra ningún gesto, esta dura como piedra

Es una escultura en mármol de fracasos y dolores forjados en el tiempo

Es una prisión física a todo este sentimiento que vive muriendo dentro

Nace a diario con el sol, agonizante hasta caer la noche sin poder morir del todo

 

Y camina sin conocer sabores o colores...

Anda consumiendo fuentes que ya se agotaron

Vaivenes del pasado que resultan ser falso alivio a la eterna agonía

Esta eterna agonía de saber que no estas..