Alexander Vortice

NÚMERO 7

Crucé el abismo con un arpa y 2 muecas

expuestas al brillante iris destructor.

Luego, estando ya a salvo, me quité la piel

y fui humano.

Mordí los errores pasados y escupí dilemas.

Me senté en el trono vegetal y evaporé

con falanges el humo del averno.

Al fin creí en la suerte y el número 7 habitó

en mi médula.

 

Suele ocurrir que somos destino

sin concretar...