ramirez y anguita

Último Lamento

                               

     Para la que nunca me amó

 

 

 

Es así que el amor, tan vivo antes,

cambia la vida a dos en un desierto:

si no indica más un rumbo cierto,

se muere en el dolor de los amantes.

 

Así fue en nuestra vida: pues incierto

era el amor cruel de dos farsantes:

que cercanos, andábamos distantes,

y el vivir juntos no tenía acierto…

 

Lamento tanto nuestra despedida,

porque perdimos tanto en esta vida,

por lo que yo perdí, en tristes días…

 

       Me frustro no por sernos incapaces,

       ni por la mucha falta que me haces,

       más ¡por la falta inmensa que me hacías!…