Angelipy

Lobo.

Te encontré y entonces no pude apartar mis ojos de ti,
te convertí en mi preciosa musa de cabellos ondulados de nube,
largos y negros como las frías noches de invierno,
y te admiré en silencio,
y así,
poco a poco y sin notarlo,
me enamoré de ti,
como un Lobo enamorado de la Luna,
hipnotizado por su luz blanca y brillante,
enternecido te vi,
lejana,
solitaria en aquel firmamento terrestre,
y caí a tus pies hechizado,
embrujado por tu sonrisa,
y te amé,
tanto te amé,
más a que nada en el mundo,
como no debía amarte te amé,
como nunca lo había hecho te amé,
ingenuamente te amé,
te di amor puro sin diluir,
te amé escondiendo la verdad,
te amé sin querer saber más nada,
te amé y lo sigo haciendo justo ahora,
sin poder ver
sin querer darme cuenta que por más que siga tu estela luminosa cada noche,
no te tomaré entre mis garras,
sin ver que por más fuerte que te aullé mis letras desde esté sitio,
jamás te podré tener al alcance de mis colmillos.