kavanarudén

PLENITUD

 

 

Cae la tarde lentamente.


Las estrellas tímidas se dejan ver a lo lejos.


El sol es solo un reflejo al horizonte, donde se mezclan amarillos, rojos y naranjas, dando paso a la nostálgica noche.


Las olas revientan en la orilla dando origen a su milenario canto. Se cubren unas a otras bajo una blanca y pura espuma.


Un faro solitario indica la ruta a los navegantes.


La brisa marinera refresca del bochorno veraniego.


Me parece escuchar el canto de sirenas allá a lo lejos, donde juegan libremente especies desconocidas acuáticas, en un azul oscuro, puro, profundo.


La luna poco a poco se hace presente, dándole su toque mágico al paisaje. Amada luna; compañera silente de mis noches solitarias. Amiga y confidente.


Mis pies desnudos dejan sus huellas en la fina y tibia arena. Su tibieza me proporciona una relajación reconfortante.


Natura, humanidad, armonía, plenitud.


Cierro mis ojos aspirando profundamente queriendo retener todo el aire en mis pulmones. Expiro queriendo sacar fuera todo tipo de temor, de preocupación, de impuridad.


No quiero pensar, quiero solo escuchar, respirar, contemplar, ser.
Elevar mi alma a las altas colinas de un lugar sin tiempo ni espacio, donde reina lo eterno.


Me cubre la bruma del mar, acariciando mi cuerpo respetuosamente.


Hombre, natura, armonía plenitud...


Experiencia mística donde se funden humanidad, natura y Divinidad.


Tú, querido lector, amiga, amigo del alma, siempre he sentido tu cercanía, solidaridad, afecto, estás también aquí a mi lado, parte importante de mi existir etéreo. ¡Gracias!


Cae la oscuridad, en ella me adentro.
Hombre, natura, amistad, armonía.