Alexander Vortice

INSTINTO

Laten las venas del descanso eterno

y la incertidumbre avanza

a marchas forzadas.

 

Hay rincones en nuestras mentes

donde habitan cientos de miles de arañas.

También existen cementerios de elefantes

en nuestros pies de polvo curtido por el tiempo,

y bajo la piel de las manos cansadas de no sentir

vegetan un par de docenas de espantajos.

 

El cuerpo se mueve pero el instinto oscila

procurando un soplo de ruidosa eternidad.

 

¿Nunca has percibido cómo tu energía

aparta el peso de tu presencia terrenal

para habitar durante pocos segundos

más allá de este mundo de carne precaria

y huesos atenuados a causa del aire agónico?

 

Si lo has apreciado sabrás

de qué manera se concibe lo inmortal.