teresa ternavasio

VINCENT VAN GOGH

VINCENT VAN GOGH

 

En los azules, violetas y grises

De tus cielos libres, abiertos y calmos,

En los campos donde descansa el sol

Su gama de amarillos, naranjas y rojos,

Adivino la visión eterna

De  alma torturada, llena de pesar

 

Una vida, demasiado simple,

Para el que escoge, ofrendar su espíritu,

Un  mundo lindante, de alcance distante,

Para la búsqueda de formas y matices,

Ocultos de la inmensa fuerza de la luz

 

Vorágine de encuentros con la siesta

Y el empeño del sol, pintando tu piel,

Ciprés y trigales, brindando colores,

En  la entrega, de  ardiente verano,

Como tributo etéreo,  a un soberano

 

Tomaste su esencia, como el de una virgen,

Plasmando en el lienzo, toda su virtud

Paseaste los verdes de las arboledas

Y el incandescente de los sembradíos

 

En el rechazo, del amor querido

Y en el extravío de la realidad,

Sensaciones tristes ganaron tu alma,

En el puro estilo de tu magnitud