kavanarudén

Todo y nada

 

 

 

Camino a tientas como un ciego en medio del bosque.

La luna, al igual que las estrellas se niegan a darme su luz.

Mi espíritu solitario grita en mi interior.

 

Todo y nada llevo en mis manos cansadas de buscar en el horizonte, una cálida luz que abrace mi corazón doliente.

 

Inmerso en la penumbra, desnudo ante el frío ardiente, me recuesto en el suelo húmedo de mis horas amargas. Quiero gritar fuerte, fuerte, un grito desgarrador, liberador, pero hasta el aliento me ha abandonado.

 

Todo y nada llevo anidado en mi pecho.

Todo y nada recorre mi rostro humedeciendo abundante y tiernamente mi pálida tez.

Todo y nada que refresca mi piel reseca del viento, de la soledad, de la angustia, de mi búsqueda existencial.

Todo y nada que me llevan de la mano hacia la locura, hacia el cortar de cuajo las raíces que se aferran a la vida.

 

Escalofrío intenso que mueve mis entrañas haciendo calcinadora la brisa suave de la noche pasada en vela, escuchando caer pesadamente los segundos de mi existencia incomprendida.

 

Estás a mi lado, estás pero no te siento.

Estás a mi lado, estás, vengo a tu encuentro.

Estás a mi lado, estás, me cierro y en silencio me voy a mi mundo de tormentos, de fantasmas, de seguridades perdidas o quizás jamás tenidas, de futuro incierto, de amarga desconfianza, de dolor de querer ser diferente.

 

Silencio, silencio amargo y dulce que me envuelve haciéndome suyo.

Mientras más intento romperlo más me atrapa trabándome lentamente y sin piedad….

Todo y nada se me escapan entre mis castaños cabellos.

Todo y nada que recorre mi columna hasta encresparme la piel.

Todo y nada que recorre mi cuerpo en gotas de sudor.

Todo y nada…..todo y nada, eso soy, eso es lo que siento…..