Veronica Arteaga

HORNACINA

HORNACINA

 

Hornacina de mi alma.

Tú guardas mi silencio...

Entre columnas claras,

Guardas mis pensamientos

Que nombran tantas cosas

Sin apenas nombrarlas.

 

Guárdale entre tus muros como a sagrado lienzo.

A su imposible nombre asílalo en tu alcázar.

 

¡Hay alegrías claras de luz, tan transparentes!

Que son como una alondra que llega en la alborada

Para bañarse en tí,

En ese río modesto, venero de palabras.

 

Que ni un grano de arena filtre el dulce secreto.

A cal y canto guarda lo que te he confesado...

 

¡Aun  sabiendo que callo y lo griten los vientos!

Sé  mi cofre sellado.

 

No tengo otra manera de guardar lo que siento,

Hornacina del alma de ese  nombre velado.

 

 

Cristina Cammarano