VICTOR BUSTOS SOLA

MI RESPETABLE SEÑORA

Estoy convaleciendo,

en el nuevo hospital,

es muy linda su hija,

mi respetable señora,

 

no sé,

si conoce nuestra historia,

me mima y me cuida,

mi encantadora enfermera,

 

ayer me preguntó,

si tengo un amor,

válgame Dios,

si ella lo supiera,

 

y me regodeo

en la cama,

como presintiendo

un requiebro,

 

cuando se inclina,

con su pelo

acaricia mi piel,

y me deja sin aliento,

 

sus generosas ondulaciones,

son perfectas,

y tan gentiles,

como los recuerdos,

 

cierro mis ojos y siento,

sus fogosos cimbroneos,

con piernas de palmeras,

enredadas en mi cuerpo,

 

son nostalgias,

que viborean por mi mente,

quizás lo mismo, 

a Usted le ocurra,

 

de nada soy culpable,

mi respetable señora,

solo piense,

estoy convaleciendo.

 

Víctor Bustos Solavagione