Maria Gomiz Luna

SIN PUERTA EN MI CASA

 

 

Sentir que ya no se siente,

que el roce que antes buscaba

ahora evito porque hiela,

y palabras que vibraban

ahora son indiferentes.

 

¿En qué momento ocurrió?

¿Cuándo fue que se escurrió

por debajo de la puerta?

No cerramos bien, amor.

 

Ni sembramos las palabras

que dijimos al oído,

ni regamos nuestros besos,

ni quitamos las espinas

de las rosas que adornaban

nuestra casa.

 

Y en las noches,

el vacío entre los cuerpos

se agrandaba por momentos,

y los sueños,

nuestros sueños,

se escaparon

por caminos diferentes.

 

Y sentir que ya no siento…

que la puerta se cerró,

y sentir solo el vacío

que el desamor habitó.