Yaira Nuwanda

sus ojos

Una fugaz mirada

pintó de verde la esperanza.

Una onda vibrátil de cielo

dibuja el iris retazos del alma.

 

De un sol de fuego negro

hienden rayos color ámbar.

La Dama de Noche,

pura y dulce cual madre,

 

guarda con celo los besos del alba.

Gotas de rocío caen como finas lágrimas.

Frío y calor a un tiempo.

 

Un suspiro.... Un roce…

Una hoja tiembla en el viento.

Aletea una danza de tierra y fuego.