Fabian Amaya

Solo en casa

Desde hace días sin tu abrazo

Que me encuentro desencontrado,

Perdido en el espejo de la habitación

Calmando mi propia desesperación

Con la ya aberrante idea

De suicidarme escuchando tu voz.

 

Había caminado desde tu adiós en silencio

Hasta la esquina de mi casa sobrio

Pero hasta la amargura embriaga

Sin medirse en botellas porque no alcanza

Pero un buen trago resulta mortal.

Estoy perdido y desencontrado,

¿Qué sentido tiene que me encuentre?

 

Pensaría en lo absurdo y lo inmoral,

Pero  a quien le importa la ética al morirse

Así sea por un rato.

Un abrazo, un beso, un caricia una casualidad

Y el azar que juega a la nada

Porque nada en realidad importa.

Bienvenida si quiere la soledad triste

No tengo quizá mucho que ofrecer

Sólo que me acompañe hasta que se asuste

O se aburra.