*Golondrina*
Llegando la primavera
una mañana clara,
al cielo miré buscándote
y en la vieja casa te encontrabas,
vi tu nido golondrina
y con cuanto amor los cuidabas,
bajo el alero de aquella casa
les dabas calor con tus plumas,
majestuosa bajaste a comer
lo que yo te ofrecí, apenas unas migajas,
tu pico en mis manos, tus ojos en los míos
y cuando te tuve cerca, yo temblaba,
qué belleza en tu vuelo
con ese plumaje de negro y nácar,
rauda y veloz surcaste a las alturas
y en tu pico las migajas,
tus polluelos te esperaban,
mirándote con nostalgia
a mi memoria aunque ya lejana,
recordé que también soy madre
y a mis hijos amamantaba,
en otro vuelo golondrina
Para que nada les faltara...
Junio 2 o 15 Elena ©