Galrock

Mister President

 

 

Mister President

 

Mi mente piensa, divaga, maquina.
No puede comprenderte. Tus actos,
tu afinidad con Belcebú.
Tu afección a lo bélico y tu horror a la vida.
Como una Deidad desde tu sillón,
rodeado de gente y su maquillada fachada.
Envuelto de falsedades y mentiras.
Estás en tu cielo. Tu paraíso.
Tú, demonio...
Mientes. Tú y tu gente falsean luchar por la vida.
Van a la guerra por la paz. Tu antilogía.

 

Matan. Asesinan.
Al pueblo azotado que ya no llora sus muertos.
Su futuro abrazado a un fusil.
Para vengar el fallecimiento de sus progenitores.
La violación de sus madres y tortura a sus padres.
La profanación de su tierra.
Su honor los mantiene vivos. Sin miedo a la muerte.
Con la esperanza de que la flor florezca entre las cenizas.
La confianza. De estar vivos cuando todo termine.
De demostrarle a los difuntos que su fuerza está viva.
Y que serán recordados como honorables guerreros.

 

Mi mente aún no comprende.
A esas mentes perversas.
Mi mente aún no comprende.
A este siglo que está naciendo.
A este siglo que, en tan poco tiempo, ya está muriendo.