KRYJAD

AMOR ABANDONADO.

Costilla mía, amada, separada.

Anhelo tu blanquecina figura,

vacío en mi ser una vez desprendida.

Te recobraré y fundiremos como un todo.

 

Vago por la vida sin ella

el destino como escalinata de cerros

avalancha la nieve sobre su huella.

Sólo su aroma inclinado por el viento siento.

 

Quiere mi cuerpo acariciarla, blanquecina, lisa.

Sin mi carne se encuentra desnuda

y mi mente la idolatra,

mas permanece fugitiva de mi pecho.

 

Su estela merma, le pierdo pisada.

Mi sol interno, grana, mira de reojo

pasa esquiva serpeando mi vida

tono acongojado de llovizna repentina.

 

¡Vuelve, vuelve para complementarme!

caigo en nuestro lecho senil, atribulado.

Te desprendiste ocasionando una herida

se desangra como óxido en el hierro.