Victor Florez

Estás en todas partes, y en ninguna.

Formas en la espuma del café,

formas en un vaso de cerveza,

forma de tu cuerpo, bella mujer,

la forma de tus labios

que revuelve mi cabeza;

agazapado en un rincón

de mi oscura habitación,

puedo ver bajo la cama,

en el techo, tras los cuadros

y a través de la ventana,

el brillo incesante

de tus ojos impíos,

jamás del todo limpios,

bastante sombríos.

 Contemplo tu mirada,

sagaz y comprensiva,

tan llena de lástima;

adoro tu mirada,

ráfaga lasciva,

soy tu otra víctima;

te quiero conocer,

te quiero delegar

el permiso para qué

en mis poemas puedas entrar;

te quiero complacer,

te quiero sentir,

tan sólo te pido

que te vuelvas real,

mi tímida fantasía,

mi fiel melancolía,

¡ya estoy harto de soñarte!