A. Martinez

Pacto.

Hagamos un pacto

sincero y necesario:

Me besarás primero,

yo te amaré despacio.

Caminaré tu tiempo

de carnes y suspiros

con mis manos abiertas

y vueltas hacia ti;

me beberé el sigilo

de tu piel encendida

oliendo ese perfume

que se parece a mí.