Milena Bossio

UN ADIÓS ENTRE SILENCIOS

Hemos terminado sin darnos cuenta… sin un adiós de por medio,
sin un hasta luego siquiera.

Tú no me hablas, yo no te hablo, nuestras almas se reclaman,
tú y yo nos inmutamos, nuestros sueños siguen ligados, siguen
con sus planes, tú y yo tenemos amnesia.

Nuestros pasos seguirán iguales, marcando la diferencia, siguiendo
la misma flecha, tú y yo nos damos un descanso largo, no tenemos
huellas, no tenemos pasos, tenemos pereza.

Nuestras almas se leen, se explican, se alientan y aconsejan…
tú y yo somos almas frías en pena.

Tu orgullo y mi orgullo se conocen, pero se aman, se entregan,
se piensan, tú y yo tenemos suficiencia.

Tu cielo y mi cielo miraran hacia el mismo horizonte, brillaran
por siempre sus colores, serán uno a uno con la tierra, tu y yo
somos almas paganas sin dioses.

Nuestras risas, nuestros planes, nuestra historia y nuestras almas
se amaran eternamente, ignorándonos y nuestros cuerpos ignorándolos.

Y pasaran los años… pero nunca pasaran los recuerdos…  se juntaran
las tardes, se juntaran los climas, las risas, los niños, los desiertos…
pero tú y yo… tu y yo jamás volveremos.