A. Martinez

Tus partidas.

Me laceran tus partidas, y te busco

como un animal herido, gritando de frio

en la ausencia de tu hoguera.

 

Esta noche he de alcanzarte, cabalgando

sobre el árido reposo, o nadando entre

las sombras de mis pálidas quimeras.

 

Trae tu vientre, tu sembrada cabellera,

el pozo de tus ojos, tu infatigable

manera de embriagarme la cordura.

 

Ven  a verme, a tocarme, a palparnos,

a fundirnos en verdades duraderas,

nuestra piel quemada al beso,

nuestro amor dormido al tiempo.

 

En palabras bien sencillas romperemos

las fronteras: amor, abrazo, beso, necesidad.

¿Qué más?, ya nada faltaría para hundirnos

en paisajes de fantásticas proezas.

 

Sólo tú y yo, y nuestro afán de convertir

en realidad las cándidas promesas.