el duende

LA FELICIDAD DEL MELANCOLICO

Quien excluye, a los melancólicos
del lugar de la “fiesta” sé  !!!Equivocan¡¡¡
son alternativa del acierto,
la felicidad el silencio,
la alegría de la plenitud de otros,
ellos no tomaran posición,
andan, cruzan,
bella mirada triste
acompañada del rictus de la boca.
Mas
huyendo del vértigo,
mientras pienso,
en tu tiempo resbaladizo,
para que por tu boca hable el dios
repartiendo tu futuro
ocurrente a su capricho.
Es el designio vago
hacia el azar
con la esfinge extraña 
de sus días...
!!!Silencio¡¡¡
día de silencio
como gesto vago, al amor escondido
ascuas en mis labios
y por adentro
el eco de mi cuerpo
llamándote desbandado.
¿Qué espacios es ese que dejas?
al tacto mágico y confuso
como el sueño congelado
con mi mirada seca
miro y veo cenizas,
y
es el aire que respiras que me desgasta
intentando contener
las hojas que se nos caen
desnudando nuestras almas
queriendo ser
lo que quisimos ser, y no ha sido.
nada
solo aire que mana entres los dedos
aire que se escapa.
Se que fluyen las heridas
luminosas de la noche
y todo se vuelve pequeño
mientras que con indiferencia
le habla a la ausencia
igual que ala muerte.
en mi vida
siempre tuya
siempre tuya,,,,
Invoco a los demonios de la tierra
para calmar tu sed en absoluto
acercar tu vida, a lo no dicho
repetir locura

mi melancolia