Cantor

Mi espera hacia tí...

No alcanza la terca agonía de la espera.

No, aunque duela la certeza de lo incierto…

De saber que tu podrás estar en donde quieras,

De pensar que yo podría estar mañana muerto.

 

Un lejano perfume me recuerda tu país,

y una garúa lenta y constante mi promesa:

El no encontrar descanso, ni poder echar raíz

hasta perderme en los ojos de tu mirada traviesa

 

En vano la tempestad intenta apaciguarme,

no se somete a un volcán ni se controla un rayo

Me quedaré para ser, en donde quiera quedarme…

Al borde de tu sonrisa, donde en silencio callo.

 

No alcanza la terca agonía de la espera.

Para aplacar mi intemperancia en el deseo,

Para abjurar sobre el destino en mi odisea,

Para evitarme mí condena, ser tu reo.