Espinela

Placeres nocturnos.

El sol desfila lento, hacia su triste despedida

No sabe por qué ni buscará cuál salida

Dáma de la noche préstame tu manto,

que las estrellas me acurrucan cuando me voy desvelando

Los luceros del alba me susurran el misterio

Dejando ala intemperie sus sutíles pensamientos

Dáma de la noche bien aventurada

deja paso al escultor de tus vigilias incautadas.

La noche me obsequia mientras el alba va llegando

que no hay mayor despertar que el sucumbir a sus encantos.