Romanticologo

El día que se alegró la tristeza

 

Conversé con la tristeza y me hizo una confesión,

Le gustaba la alegría y también una buena canción.

 

Le pregunté que por qué era tan triste y aburrida,

Me dijo que ella le daba el equilibrio a la vida,

Que ella hacía que la gente valorara la alegría.

pero que también le gustaba bastante la poesía

y que escondida bailaba mientras otros se entristecían.

 

Fue narrando memorias de millones de deprimidos

Que no lograron alegrarse y no le encontraron sentido

Al hecho de haber nacido creados para la felicidad

y luego haberse convertido en almas tristes de la sociedad.

 

La tristeza me miraba con el rostro muy risueño y me decía

Tu eres un tipo que debes vivir para un sueño,

por eso es que yo no he podido robarte las ilusiones,

porque el que vive para un sueño siempre le sobrarán razones

para encontrar algo alegre de donde otros vean decepciones.

 

Yo le dije a la tristeza, Te recuerdo lo que soy,

soy un autentico soñador y se muy bien a donde voy,

aunque a tu lado ahora estoy, no me afecta tu amargura,

te recomiendo alegrarte, la vida es una aventura.

 

La noche puede ser oscura pero el sol ya ha aclarado,

la felicidad me está esperando y voy un poco atrasado.

No llores más tristeza, la alegría te ha llegado.

 

La tristeza me miró con los ojos aguarapados,

y de rodillas me imploró que le repitiera lo hablado,

ya que se iría conmigo porque se había alegrado.

 

SE ALEGRÓ, LA TRISTEZA.