HERRADURA

EL REGALO QUE NUNCA ABRIÓ.

María se acostó más temprano que de costumbre, pero fue inútil conciliar el sueño, su corazón palpitaba como el de una niña que espera impaciente la mañana de un seis de enero, (festividad de Los Reyes Magos? Su alegría o su desdicha, iba a depender de esa mañana. De madrugada, viendo que era imposible seguir con aquella incertidumbre, se levanto a prepararse una infusión de tila, se dirigió hacia el salón para ver si la chimenea aun guardaba el calor, algunos leños todavía seguían ardiendo, estaban un poco desparramados pero María los juntó y muy pronto su cuerpo destemplado fue entrando en calor. Sentada en la mecedora de la abuela, comenzó a mecerse al tiempo que daba vueltas con la cucharilla a la taza de tila que parecía quemar cada vez más, al cabo de una hora la infusión pareció calmar un poco su ansiedad y decidió abrir aquella caja para descubrir si aquel Rey que durante un tiempo hizo de ella la princesa más feliz de la tierra, habría dejado el regalo que ella esperaba….sigilosamente fue abriendo aquella caja, una vez abierta, no se atrevía a quitar el papel que envolvía aquel regalo, volvió a cerrar la caja y siguió meciéndose en aquella mecedora… el maullido de un gato hizo que María se levantase muy inquita, abrió la puerta del patio y allí estaba aquel gato que la miraba como suplicándole le invitase a pasar, lo cogió en brazos y como si de un bebe se tratara, comenzó de nuevo a mecerse con el gato entre sus brazos, se abrazaba a él como refugiándose para olvidarse de abrir aquella caja que tanto le preocupaba el contenido que allí pudiese encontrar. Con La infusión, el calor de la chimenea y el contacto del cuerpo de aquel noble animalito, María logro por fin quedarse dormida hasta bien entrada la mañana. Cuando miro el reloj, se sorprendió al ver que eran casi las once y se dispuso a prepararse un delicioso desayuno olvidándose por completo de aquel regalo que no se atrevió a abrir….¿Miedo a descubrir lo que no quería ver? ¿Hizo lo correcto? No lo sé, lo que sí sé, es que a María nunca le ha fallado su intuición y que a partir de esa decisión, su vida cambió para bien de ella y de todos los que verdaderamente le quieren de verdad.