Phelipe

Más solo que la una

No soy de comer al final del cuento perdiz,

sobretodo después de la vez en que te fuiste.

Supongo que fue porque el frío de mi interior viste

y no he sido lo suficiente para ti.

 

No creo que fuese ese el problema,

sino que te diste cuenta

de que no valían la pena

los versos tristes de un poeta.

 

Y es que desde que me has dejado,

estoy tan desamparado

que hasta la soledad me ha dado de lado

y tan solo que ya ni me tengo a mí.