Josefina 46

¡QUE GLORIA SON LOS HIJOS!

¡Que gloria son los hijos!,

¡ que felicidad tenerlos!,

agarrados a tus faldas

poco a poco van creciendo.

 

Renunciando a tus sueños

das media vida por ellos

sin importarte para nada

todos los sufrimientos.

 

No piensas en el mañana

cuando de ti estén lejos,

el paso del tiempo nos recuerda

con pesar que llegará el momento,

 

Que silencio hay en la casa

y que opresión siento en el pecho,

recorro ansiosa con la mirada

las habitaciones,vuestro lecho.

 

¡Ya no siento aquellas voces

llamándome a cada momento!

solo oigo el murmullo del viento

que parece de mi estar riendo.

 

¿Dónde están mis hijos?

¿Por qué tan pronto se fueron?

¡Tal vez se hicieron adultos

y me cuesta comprenderlo!

 

¡Formaron su propio hogar

lejos, junto a sus compañeros

y aunque la tristeza me invada

hoy tengo que reconocerlo!

 

...¡Que dejaron de ser niños

y no puedo retenerlos!,

los años pasaron volando,

aquellos años de felicidad y sueños.

 

Como la amante gallina

que cobija a sus polluelos,

el refugio de mis alas

se les quedó pequeño.

 

Pasando el tiempo también 

seréis padres ¡no dudéis de ello!

y dedicaréis parte de vuestra vida

a criarlos y protegerlos.

 

 Sentiréis la misma tristeza

y el mismo bació interno

que sintió vuestra madre

en aquellos momentos.

 

¡Que gloria son los hijos!

¡Que felicidad tenerlos!

y que pesar tan hondo sentimos

cuando se marchan lejos.

 

Fina