Alexander Vortice

ATREVIMIENTO

Con muy poca disciplina

coloqué mi atrevimiento

de inhumanidad

en la peña de la cuajada sabiduría;

enseguida llegaron pajarracos

para picotear aquel ardor,

ese estremecimiento

que había llevado conmigo

cuando caminé entre fuego, aire,

tierra y lluvia reseca.

 

Entonces grité: ¡Átamelo!

Átame la negativa, átame el furor,

llévate la vida (la mía) engulle mi desazón

y mis travesías de congoja

imperturbable.

 

Es atrevido e indecente

ser uno mismo, sobre todo

cuando los demás no son,

o quieren ser,

o se lamentan de serlo…

 

…Es difícil aleccionar a un halcón

cuando el hormigón es su único hábitat.